• ACCEDER
  • No hay productos en el carrito.

Cómo hacer que las vacunas duelan menos

Hay muchas estrategias para disminuir el dolor a la hora de vacunar a los niños.

Uno de los actos de salud más importantes en lo que a prevención se refiere es el relacionado con las vacunas infantiles.

Sabemos que en el futuro las vacunas no se administrarán tal y como se hace ahora, con una aguja y un líquido que producen dolor (se habla de que no necesitarán frío y que se podrán simplemente inhalar), pero como no sabemos cuándo veremos tal cosa, tenemos todos la obligación moral de intentar que los niños sufran lo menos posible por el acto vacunal.

Es por eso que desde hace años se están estudiando las diferentes estrategias que puedan ayudar a aliviar el dolor, sobre todo en bebés, pues no entienden por qué les estamos haciendo daño.

Con esa evidencia he querido mostrar cuáles son esas estrategias, para que los padres y los profesionales las tengan en cuenta e intentemos, entre todos, disminuir el dolor de las vacunas tanto como sea posible.

Crema de Lidocaína (EMLA) para el dolor de las vacunas

La crema de Lidocaína EMLA (digo el nombre porque no hay otra marca que permita su aplicación en bebés, que yo sepa) es un anestésico local aceptado como “tratamiento” para la hora de realizar algún tipo de punción a bebés y niños pequeños.

Su efecto no es milagroso, porque se calcula que reduce el episodio de llanto y dolor de los bebés en un 10-30%, pero puede ser útil si luego se siguen otras estrategias añadidas que disminuyan también el dolor (“muchos pocos hacen un mucho”). Por si hay dudas, decir que se ha visto que la crema no interfiere en la respuesta inmunológica de la vacuna, así que es seguro aplicarla.

Esta crema se tiene que aplicar una hora antes de los pinchazos (mínimo 1 hora, máximo 5 horas), y debe ponerse en el lugar donde se administrará la vacuna, lógicamente.

Si hablamos de bebés, se puede aplicar hasta 1 gramo para 10 cm2 , de modo que habría que poner 0,5 gramos en cada pierna, abarcando una superficie de unos 5 cm2 en cada una. Para saber cuánto es un gramo, se dice que al presionar la crema y salir por la boquilla, un gramo equivale a 3,5 cms de crema (1,7 cms sería lo que se debe aplicar a cada pierna).

Una vez puesta, hay que poner un apósito que no la absorba y permita que esté en contacto con la piel en la hora siguiente (pedirlo en la farmacia también).

El enfermero o enfermera lo retirará, limpiará la zona y administrará la vacuna.

Tetanalgesia

Aunque muchos profesionales se niegan porque no les va bien pinchar con el niño a la teta, o porque no creen que sirva de nada, se ha demostrado que sí, que poner al niño al pecho ayuda a disminuir el dolor en los procesos dolorosos puntuales (si necesitáis bibliografía para vuestro profesional sanitario, podéis llevarle esto).

Es por eso que se recomienda que el bebé empiece a tomar el pecho al menos dos minutos antes de que se le vayan a poner las vacunas, no solo para que esté succionando, sino para tener claro que está tomando ya leche (tanto la succión como la leche materna ayudan a disminuir el dolor).

Es más efectivo en bebés menores de 6 meses, en parte porque a partir de esa edad son más conscientes de la presencia del profesional y muchos se sueltan de la teta para ver qué hace esa persona que se está acercando a su pierna.

Gran parte de la disminución del dolor sucede también por tener la teta disponible: le duele, llora, pero como tiene el pecho al lado, lo coge para calmarse.

Agua azucarada para prevenir el dolor por las vacunas

Sabemos que el azúcar no es recomendable para los bebés, pero en momentos puntuales, como una punción, se ha visto que funciona y que es un método seguro para paliar un poco el dolor (se considera que tiene un efecto similar al de la tetanalgesia), así que puede considerarse una opción para aquellos niños que no son amamantados.

El método consiste en coger 10 ml de agua con una jeringa, echarla en un vaso, añadir un sobre de azúcar y cargar el agua azucarada de nuevo en la jeringa.

Antes de la vacunación, se le va dando, poniendo la jeringa entre la encía y la mejilla, gota a gota. Incluso puede dársele durante la vacunación, a poder ser con el chupete (la succión también ayuda), y también después.

A partir del año, la evidencia dice que el método ya no parece ser efectivo, así que se aconseja no utilizarlo entonces.

No tumbar al niño

Aunque es muy habitual tumbar en la camilla al bebé para administrarle de manera más cómoda las vacunas, parece que cuando el niño está en decúbito supino tiene más dolor que si está sentado en el regazo de su madre (o su padre) o en brazos; aunque es probable que más que la posición sea porque no está en brazos de nadie.

El caso es que lo recomendable es que esté cogido por el adulto que lo acompañe (en recién nacidos, de hecho, se recomienda que esté piel con piel o en la teta para hacer la prueba del talón y otros procedimientos dolorosos).

¿Y en niños más mayores?

Dolor en las vacunas

A medida que los niños crecen cambian los métodos, porque ya no funcionan los mismos que cuando eran bebés. Poco a poco hay que ir cambiando los métodos de succión por métodos de distracción, porque los niños y niñas, como digo, empiezan a estar más pendientes de lo que les rodea, y de evaluar cuán amenazante es la persona que se acerca.

En este sentido, se sugiere:

  • No engañar al niño. Que sepa de antemano que se le va a poner una vacuna, o si no se tiene la certeza de que ese día toque vacuna, que sepa que quizás se le vaya a poner una vacuna (un día antes, el mismo día…). Así no se llevará sorpresas desagradables y tendrá claro que cuando se le dice que hay vacuna, la hay, y que cuando se le dice que no hay vacuna (cuando va al centro a visitarse porque está enfermo, por ejemplo), no la hay.
  • Distraerle. Entre la madre, el padre y el profesional, buscar la técnica que más lo distraiga del momento vacuna. A mí me va bien explicar cuál es el dibujo que les voy a dar cuando acabemos, si quiere de ‘La Patrulla Canina’, de ‘Bob Esponja’, de ‘Frozen’, etc.; si son más mayores, les pido que soplen como si tuvieran delante las velas del cumpleaños y que me ayuden a contarlas, una a una, hasta que acabo; pero todo depende de cómo responda el niño, de si prefiere que la madre le cante o el padre le distraiga, o lo que se les ocurra en cada momento.
  • Que no esté tumbado. De nuevo, lo ideal es que esté sentado y, según la edad y la seguridad del niño o niña, que esté con la madre o el padre, sentado sobre ellos para que lo abracen y le ofrezcan contención (y si hace falta, un poco de sujeción).
  • Usar anestésico tópico. Igual que con los bebés, se puede utilizar crema con Lidocaína para disminuir un poco el dolor, aunque hay que ver cuál es la reacción de cada niño, pues así como a algunos niños les calmará saber que la crema les va a ayudar con el dolor, a otros les hará pensar en que puede doler bastante si es necesario llegar a aplicar una crema para que duela menos.

Esto no es todo. Un grupo de Facebook secreto y Seminarios Online gratuitos te están esperando si te unes a la comunidad "Criar con Sentido Común"


Más Información

3 comentarios en "Cómo hacer que las vacunas duelan menos"

  1. Hola! Con la tetanalgesia no habria peligro de broncoaspiracion?también me gustaria saber que vacunas se pueden poner en el mismo miembro del cuerpo, ya que a mi hijo le toca 3 vacunas, hexavalente, meningitis c y prevenar ya que dos de ellas se tienen que poner en una pierna me gustaría saber cuáles son y el morivo. Espero que me puedaa ayudar.Gracias

    • Hola Miriam,

      si no llega a llorar, el riesgo es cero. Si lloran, se separan de la teta y abren la boca para llorar, del mismo modo que pueden hacer si están mamando y un ruido los asusta o similar, o si una madre lo coge llorando y le da el pecho, donde se va calmando a medida que succiona. Hasta donde yo sé, no se ha documentado ningún caso de broncoaspiración por tetanalgesia.

      Sobre lo otro que comentas, las que se administran en la misma pierna son la Prevenar y la Meningitis C, porque la Hexavalente es un poco más reactógena (creo recordar que era por eso).

  2. Hola!
    Yo utilice la tetanalgesia cin mi bebe para ponerle la vacuna Bexsero a los 3 meses y fue muy bien. Casi ni se entero. Yo iba con miedo porque con mi niña d 7 años esa vacuna le dolió un monton, le dio fiebre ese dia y tuvo l brazo dolorido y con poca fuerza unos cuatro dias. Asi q pensaba q seria horrible para un bebe pequeño, y no, me equivoque le dolio menos y no tuvo nada de fiebre.
    Aconsejo darle el pecho al bebe para ponerle las vacunas. Él no lo pasa tan mal, la mama tampoco y es mas facil ponersela porque esta mas quietecito.

Deja un mensaje

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X