Lactancia materna y TDAH: un estudio relaciona una mayor duración de la lactancia con menos signos de TDAH en la infancia

Un nuevo estudio con más de 37.000 familias analiza la relación entre la duración de la lactancia y el desarrollo de síntomas durante la infancia.

Redacción CSC6 min de lectura
Lactancia materna y TDAH: un estudio relaciona una mayor duración de la lactancia con menos signos de TDAH en la infancia

¿La lactancia materna puede reducir el riesgo de síntomas de TDAH? Un nuevo estudio con más de 37.000 familias analiza la relación entre la duración de la lactancia y el desarrollo de síntomas durante la infancia.

Lactancia materna y TDAH

La lactancia materna ofrece numerosos beneficios para la salud del bebé y de la madre que cuentan con un sólido respaldo científico. Reduce el riesgo de infecciones, favorece el desarrollo del sistema inmunitario y se asocia con beneficios a largo plazo para la salud de ambos.

Ahora, una nueva investigación publicada en 2026 añade una pieza más al puzzle: los niños que recibieron lactancia materna exclusiva durante más tiempo, hasta los seis meses, presentaron menos síntomas de trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) durante la infancia que aquellos cuya lactancia exclusiva fue más corta.

¿Significa esto que la lactancia previene el TDAH? Todavía no. Pero sí aporta información muy interesante sobre un posible factor protector que merece seguir investigándose.

¿Qué investigó este estudio sobre lactancia materna y TDAH?

El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Bergen (Noruega) utilizando los datos de 37.600 familias participantes en una gran cohorte de seguimiento.

Las madres respondieron, cuando sus hijos tenían seis meses, a preguntas sobre:

  • cuánto tiempo habían mantenido la lactancia materna exclusiva;
  • cuándo habían introducido otros alimentos o líquidos;
  • cuánto tiempo continuaron amamantando de forma parcial.

Posteriormente, los investigadores evaluaron los síntomas de TDAH de los niños a los 3, 5 y 8 años mediante cuestionarios estandarizados.

Los niños amamantados durante más tiempo presentaron menos síntomas de TDAH

El principal resultado fue que existía una asociación entre una mayor duración de la lactancia materna exclusiva (hasta los seis meses) y una menor presencia de síntomas de TDAH en la infancia.

La relación apareció tanto en niños como en niñas y fue especialmente evidente a los 3 y 5 años, aunque seguía observándose a los 8 años.

Además, los investigadores comprobaron que el efecto parecía ser gradual: cuanto mayor era el tiempo de lactancia exclusiva (hasta los seis meses), menores eran los síntomas observados posteriormente.

¿Cómo intentaron los investigadores evitar que otros factores explicaran el resultado?

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo es que los autores fueron conscientes de que muchas variables pueden influir tanto en la duración de la lactancia materna como en el riesgo de desarrollar TDAH. Por ejemplo: factores genéticos; nivel educativo de los padres; características familiares; condiciones socioeconómicas; salud materna...

Además, investigaciones anteriores habían observado que las madres con TDAH pueden tener más dificultades para mantener la lactancia durante largos periodos, y que el propio componente hereditario aumenta el riesgo de que sus hijos también presenten el trastorno.

Para minimizar este efecto, los investigadores ajustaron el análisis teniendo en cuenta múltiples variables y realizaron comparaciones entre hermanos de una misma familia, una estrategia que ayuda a controlar muchos factores compartidos. Incluso después de estos ajustes, la asociación entre una mayor duración de la lactancia materna exclusiva y menos síntomas de TDAH continuó siendo significativa, aunque de magnitud moderada.

¿Significa esto que la lactancia previene el TDAH?

No. Y este es el mensaje más importante del estudio. Se trata de una investigación observacional. Esto significa que puede identificar asociaciones, pero no demostrar relaciones de causa y efecto.

Es decir, los resultados no permiten afirmar que la lactancia materna sea la responsable directa de reducir el riesgo de TDAH.

Es posible que intervengan otros factores que no puedan medirse completamente o que parte del efecto observado se deba a características familiares compartidas.

Por eso los propios autores son prudentes y destacan que hacen falta nuevos estudios antes de establecer conclusiones definitivas.

¿Por qué podría existir esta relación?

Todavía no lo sabemos con certeza. Sin embargo, existen varias hipótesis biológicas que los investigadores consideran plausibles. La leche materna contiene numerosos componentes implicados en el desarrollo cerebral, entre ellos:

  • ácidos grasos de cadena larga (como el DHA);
  • hormonas;
  • factores de crecimiento;
  • anticuerpos;
  • compuestos bioactivos;
  • oligosacáridos que favorecen una microbiota intestinal saludable.

Todos ellos podrían participar, de forma directa o indirecta, en el desarrollo del sistema nervioso durante los primeros meses de vida.

Eso no significa que se haya demostrado un mecanismo concreto, pero ofrece una explicación biológicamente razonable para seguir investigando esta relación.

Lo que este estudio no cambia

Es importante interpretar estos resultados con equilibrio. Si una madre no pudo dar lactancia materna, tuvo que suspenderla antes de los seis meses o eligió alimentar a su bebé con leche de fórmula, este estudio no significa que su hijo vaya a desarrollar TDAH.

El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo con una fuerte base genética y múltiples factores implicados. La lactancia, en caso de confirmarse su efecto protector, sería solo uno más entre muchos otros.

Del mismo modo, haber recibido lactancia materna exclusiva durante seis meses no garantiza que un niño nunca presente síntomas de TDAH. La salud y el desarrollo infantil siempre dependen de múltiples factores que interactúan entre sí.

¿Qué mensaje pueden llevarse las familias?

La evidencia científica continúa respaldando la lactancia materna como la mejor forma de alimentación para la mayoría de los bebés cuando es posible y deseada.

Este nuevo estudio añade una posible ventaja más: una asociación entre una mayor duración de la lactancia materna exclusiva y una menor presencia de síntomas de TDAH durante la infancia.

Sin embargo, también recuerda algo igual de importante: las familias no deben sentirse culpables si la lactancia no fue posible o no pudo mantenerse durante el tiempo recomendado.

La crianza saludable no depende de una única decisión, sino del conjunto de cuidados, afecto, estimulación, protección y apoyo que un niño recibe a lo largo de su desarrollo.

En la Tribu CSC cuentas con un equipo de expertos/as en salud infantil y crianza respetuosa que puede ayudarte a resolver cualquier duda sobre el desarrollo de tu peque. Podéis acceder a través de la web o descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, lo que os dará acceso una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.