¿Tener muchas náuseas en el embarazo significa que esperas una niña? Qué dice la ciencia

La ciencia encuentra una señal estadística.

Redacción CSC9 min de lectura
¿Tener muchas náuseas en el embarazo significa que esperas una niña? Qué dice la ciencia

Las náuseas intensas en el embarazo se han asociado en algunos estudios con mayor probabilidad de esperar una niña, pero ¿sirven para predecir el sexo del bebé, según la ciencia?

¿Tener muchas náuseas en el embarazo significa que esperas una niña? Qué dice la ciencia

“Si tienes muchas náuseas, seguro que es niña”.

Es una de esas frases que muchas embarazadas escuchan en el primer trimestre, junto a otras predicciones populares sobre la forma de la barriga, los antojos o el aspecto de la piel.

Durante años se ha repetido como una creencia de abuelas. Pero, curiosamente, en este caso la ciencia sí ha encontrado algo interesante: en algunos estudios, las náuseas y vómitos del embarazo parecen ser algo más frecuentes o más intensos en gestaciones con fetos femeninos.

Ahora bien: esto no significa que si vomitas mucho vayas a tener una niña sí o sí. Ni que si no tienes náuseas vayas a tener un niño. La diferencia existe a nivel poblacional, pero es demasiado pequeña y variable como para usarla como “test casero” para saber el sexo del bebé.

Qué dice el nuevo análisis

Un artículo de Motherly recoge un análisis de datos de la app What to Expect, con más de 1,8 millones de registros de síntomas de embarazo. Según ese análisis, las mujeres que esperaban una niña notificaron náuseas o vómitos con una frecuencia ligeramente superior a quienes esperaban un niño. La diferencia fue de unos 3,2 puntos porcentuales, estadísticamente significativa, pero insuficiente para predecir lo que ocurrirá en una gestación concreta.

Este matiz es importante.

Cuando hablamos de millones de datos, una diferencia pequeña puede ser real desde el punto de vista estadístico. Pero eso no significa que sea útil para una persona concreta sentada en el sofá, con náuseas, preguntándose si eso confirma que espera una niña. La respuesta honesta sería: puede aumentar un poco la probabilidad, pero no permite saberlo.

Las náuseas del embarazo son muy frecuentes

Las náuseas y los vómitos del embarazo son uno de los síntomas más comunes del primer trimestre. Aunque popularmente se hable de “náuseas matutinas”, muchas mujeres las tienen por la tarde, por la noche o durante todo el día.

La ACOG recuerda que las náuseas y vómitos del embarazo son frecuentes, pero advierte también de que pueden minimizarse y acabar infratratándose precisamente porque se consideran “normales”. Es decir: que algo sea habitual no significa que haya que aguantarlo sin ayuda.

Para algunas embarazadas es una molestia leve. Para otras, condiciona por completo el día: no pueden cocinar, trabajar, cuidar de otros hijos, beber suficiente agua o tolerar olores cotidianos. Y en los casos más graves hablamos de hiperémesis gravídica, una situación mucho más intensa que puede requerir tratamiento médico, hidratación y seguimiento.

Entonces, ¿por qué podría haber más náuseas si es niña?

Una de las explicaciones propuestas tiene que ver con las hormonas. Durante el embarazo aumentan varias hormonas, entre ellas la hCG, la hormona que detectan los test de embarazo. Algunos estudios han observado que los embarazos con fetos femeninos pueden asociarse a niveles algo más altos de hCG, y eso podría contribuir a más náuseas en algunas mujeres. Pero la explicación no se reduce solo a la hCG...

En los últimos años ha cobrado mucho peso otra molécula: GDF15. Un estudio publicado en Nature señala que esta hormona, producida en parte por el feto y la placenta, parece tener un papel causal relevante en las náuseas y vómitos del embarazo, incluida la hiperémesis gravídica. El estudio propone que no solo importa cuánto GDF15 circula, sino también la sensibilidad previa de la madre a esa hormona.

Esto ayuda a explicar algo que muchas mujeres ya sabían por experiencia: dos embarazos pueden ser muy distintos incluso en la misma persona. Puedes tener un embarazo con muchas náuseas y otro con pocas. Puedes tener hiperémesis con un niño. Puedes no tener apenas síntomas esperando una niña. La biología no funciona como una tabla simple de “síntoma = sexo del bebé”.

Qué dicen los estudios sobre niñas e hiperémesis gravídica

La relación entre náuseas intensas, hiperémesis gravídica y sexo fetal no es nueva. Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en BJOG encontró que las mujeres con hiperémesis gravídica tenían más probabilidad de dar a luz a una niña. En concreto, el análisis encontró una odds ratio de 1,27 para feto femenino en embarazos complicados por hiperémesis gravídica.

También hay estudios más recientes que han analizado náuseas y vómitos del embarazo en relación con el sexo fetal. Uno de ellos, publicado en 2020, concluyó que las mujeres que esperaban una niña notificaban mayor frecuencia de náuseas y vómitos durante el primer trimestre.

Y el estudio japonés JECS, con embarazos únicos y gemelares, también exploró la relación entre gravedad de las náuseas, sexo fetal y embarazos múltiples.

La idea general sería esta: sí hay una señal estadística, especialmente cuando hablamos de síntomas más intensos. Pero esa señal no convierte las náuseas en una prueba fiable para saber si el bebé será niño o niña.

Por qué no sirve para predecir el sexo del bebé

Porque muchísimas embarazadas de niños tienen náuseas intensas, y muchísimas embarazadas de niñas apenas tienen náuseas. La diferencia observada en los estudios se ve cuando agrupamos a miles o millones de mujeres. Pero en la vida real influyen muchos otros factores:

  • la sensibilidad individual a los cambios hormonales;
  • los niveles de GDF15 y la respuesta materna a esta hormona;
  • embarazos múltiples;
  • antecedentes de náuseas o hiperémesis en embarazos previos;
  • migraña;
  • cinetosis;
  • factores genéticos;
  • estrés, sueño y alimentación;
  • y la propia variabilidad normal de cada embarazo.

Por eso, una embarazada puede tener náuseas muy intensas y esperar un niño. Otra puede esperar una niña y encontrarse sorprendentemente bien. La ecografía, el cribado prenatal o las pruebas genéticas cuando están indicadas son las vías fiables para conocer el sexo fetal. Las náuseas no.

Cuidado con romantizar el sufrimiento

Hay otro punto importante. A veces estas noticias se comparten como algo simpático: “si estás fatal, igual es porque viene una niña”. Y puede tener su parte curiosa, sí. Pero conviene no trivializar lo que muchas mujeres viven.

Las náuseas intensas no son una anécdota si te impiden comer, beber, dormir o hacer vida normal. La hiperémesis gravídica puede causar deshidratación, pérdida de peso, alteraciones electrolíticas y un impacto importante en la salud mental y la vida familiar. La guía NICE recuerda que las náuseas y vómitos moderados o severos pueden afectar a la salud física y mental de la mujer y requerir atención médica.

El RCOG también dispone de una guía clínica específica sobre náuseas y vómitos del embarazo e hiperémesis gravídica, con recomendaciones para diagnóstico y manejo tanto en atención comunitaria como hospitalaria.

Dicho de otro modo: no es solo “algo normal del embarazo”. Puede ser normal tener náuseas. No es normal no poder hidratarte, perder peso de forma importante o vomitar de forma persistente sin recibir ayuda.

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Cuándo consultar

Conviene consultar con la matrona, ginecóloga, médico de familia o servicio de urgencias si:

  • no puedes retener líquidos;
  • vomitas muchas veces al día;
  • orinas muy poco o la orina es muy oscura;
  • notas mareo intenso, debilidad o palpitaciones;
  • pierdes peso;
  • hay sangre en el vómito;
  • tienes dolor abdominal importante;
  • aparece fiebre;
  • o la situación te está afectando mucho emocionalmente.

La ACOG señala que la hiperémesis gravídica puede causar problemas de salud y que se recomienda tratar de forma temprana para evitar que se agrave.

Pedir ayuda no es exagerar, es cuidar el embarazo y cuidar también a la madre.

Qué puede ayudar en las náuseas leves o moderadas

En casos leves, algunas medidas pueden aliviar:

  • comer poca cantidad y con más frecuencia;
  • evitar ayunos largos;
  • tener algo seco junto a la cama si las náuseas aparecen al levantarse;
  • probar alimentos fríos si los olores empeoran el malestar;
  • beber a sorbos pequeños;
  • evitar comidas muy grasas o muy condimentadas;
  • descansar cuando sea posible;
  • ventilar la cocina;
  • y pedir ayuda con tareas que desencadenen náuseas.

Pero si no basta, hay tratamientos farmacológicos que pueden utilizarse durante el embarazo bajo indicación profesional. No hay que esperar a estar al límite para consultar.

El mensaje final

Tener muchas náuseas en el embarazo puede estar ligeramente asociado con esperar una niña, según algunos estudios y análisis de grandes bases de datos. Pero no es una regla, no es una prueba, no es una forma fiable de saber el sexo del bebé.

Lo importante no es convertir el síntoma en predicción, sino atender bien a la madre. Porque las náuseas del embarazo pueden ser frecuentes, pero no deberían minimizarse cuando interfieren con la vida diaria, la hidratación, la alimentación o la salud emocional.

Así que, si tienes muchas náuseas, puede que alguien te diga:

“seguro que es niña”.

La respuesta más sensata sería:

“Puede ser. O puede que no. Pero lo que sí necesito es encontrar la forma de estar mejor”.