Vacuna de la gripe en niños: la AAP recomienda vacunar cada año desde los 6 meses

La AAP recomienda la vacuna de la gripe en niños a partir de los 6 meses, salvo contraindicación médica.

Redacción CSC11 min de lectura
Vacuna de la gripe en niños: la AAP recomienda vacunar cada año desde los 6 meses

Te explicamos por qué la gripe infantil puede ser seria, cuándo vacunar y qué deben saber las familias.

Vacuna de la gripe en niños: la AAP recomienda vacunar cada año desde los 6 meses

La gripe en niños a menudo se vive como “un virus más del invierno”. Fiebre, mocos, tos, malestar, unos días en casa y vuelta al cole. Y muchas veces es así. Pero no siempre.

La gripe puede causar complicaciones, ingresos hospitalarios y, en algunos casos, enfermedad grave incluso en niños previamente sanos.

Por eso, la American Academy of Pediatrics —AAP— ha actualizado sus recomendaciones para la temporada 2026-2027 y mantiene un mensaje claro: todos los niños a partir de los 6 meses deberían recibir la vacuna anual frente a la gripe, salvo que exista una contraindicación médica.

La recomendación principal: vacuna anual desde los 6 meses

La AAP recomienda la vacunación antigripal anual para todos los niños desde los 6 meses de edad que no tengan contraindicaciones médicas. Además, señala que puede utilizarse cualquier vacuna autorizada que sea adecuada para la edad y el estado de salud del niño, sin preferencia por una formulación concreta.

Dicho de forma sencilla: no se trata solo de vacunar a los niños con enfermedades crónicas. Esos niños son prioritarios porque tienen más riesgo de complicaciones, pero la recomendación de la AAP es más amplia: vacunar cada año a la población infantil desde los 6 meses.

El motivo es doble:

  • Por un lado, proteger al propio niño frente a una infección que puede ser más seria de lo que parece.
  • Por otro, reducir la transmisión en casa, en la escuela y en la comunidad, especialmente cuando conviven con bebés pequeños, embarazadas, abuelos, personas inmunodeprimidas o familiares con enfermedades crónicas.

“Pero la gripe en niños no suele ser grave…”

Es verdad que la mayoría de los niños pasan la gripe sin complicaciones importantes. Pero eso no significa que la gripe sea siempre leve. La AAP recuerda que la temporada 2025-2026 fue de alta gravedad para la población pediátrica y que la cobertura vacunal infantil fue baja: solo el 49,4% de los niños de 6 meses a 17 años habían recibido la vacuna hasta el 16 de mayo de 2026.

HealthyChildren, la web para familias de la AAP, resume el contexto con una cifra especialmente dura: tras una temporada grave, se registraron cerca de 200 muertes infantiles por gripe en Estados Unidos, y la AAP recuerda que históricamente alrededor del 85% de los niños que fallecen por gripe no estaban vacunados.

Esto no significa que haya que asustar a las familias. Significa que conviene dejar de presentar la gripe infantil como algo siempre banal.

La gripe no es solo “un catarro fuerte”. Puede provocar fiebre alta, decaimiento importante, neumonía, otitis, deshidratación, crisis asmáticas, empeoramiento de enfermedades de base, ingresos hospitalarios y, rara vez, complicaciones graves.

La vacuna no evita todos los casos, pero reduce enfermedad grave

Una idea importante para comunicar bien es esta: la vacuna de la gripe no es perfecta y no evita el 100% de las infecciones. Cada temporada cambia el virus, cambia la circulación de cepas y cambia la efectividad estimada de la vacuna. Pero eso no la convierte en inútil.

Un estudio publicado en Pediatrics evaluó la efectividad de la vacuna frente a hospitalizaciones y visitas médicas por gripe en niños de 6 meses a 17 años durante tres temporadas —2021 a 2024— y concluyó que aumentar la vacunación pediátrica podría prevenir más hospitalizaciones y visitas ambulatorias asociadas a gripe.

Además, la AAP señala en su comunicación para familias que las vacunas frente a la gripe han sido ampliamente estudiadas y pueden prevenir no solo hospitalizaciones y muertes, sino también una cantidad importante de enfermedades que requieren atención médica.

Por eso el mensaje no debería ser “si le vacunas, no tendrá gripe nunca”, sino algo más honesto: si se vacuna, disminuye el riesgo de gripe y, sobre todo, el riesgo de enfermedad grave.

En España, la recomendación infantil también existe, pero no es idéntica a la de la AAP

Es importante contextualizarlo, porque la AAP es una sociedad científica estadounidense y sus recomendaciones se dirigen al contexto de Estados Unidos.

En España, las recomendaciones oficiales se acuerdan en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y pueden concretarse en cada comunidad autónoma. Para la temporada 2026-2027, el Ministerio de Sanidad incluye entre los grupos recomendados a la población infantil entre 6 y 59 meses, además de otros grupos como embarazadas, personas con condiciones de riesgo y mayores.

Es decir: en nuestro entorno, la vacunación antigripal infantil está especialmente dirigida a los niños de 6 meses a 4 años y 11 meses, además de los niños de cualquier edad con factores de riesgo según calendario y recomendaciones vigentes.

La AEP, por su parte, considera conveniente avanzar hacia una vacunación pediátrica más extendida, haciendo hincapié en mejorar las coberturas de 6 a 59 meses y en priorizar siempre a los niños con indicación especial por condiciones de riesgo o por convivencia con personas vulnerables.

¿Cuándo conviene poner la vacuna?

La AAP recomienda ofrecer la vacuna de la gripe tan pronto como esté disponible, especialmente en niños que necesitan dos dosis, y apunta a tener completada la pauta idealmente antes de finales de octubre para lograr una protección óptima antes del inicio de la temporada gripal.

En España, las campañas de vacunación suelen organizarse en otoño y cada comunidad autónoma concreta fechas, circuitos y población diana. Por eso, lo más práctico para las familias es revisar la información de su servicio de salud autonómico o preguntar en su centro de salud.

La vacuna tarda un tiempo en generar protección. Por eso no conviene esperar a que “ya haya mucha gripe” para planteárselo. La prevención tiene más sentido antes del pico de circulación.

¿Cuántas dosis necesitan los niños?

La pauta depende de la edad y de si el niño ha recibido antes vacunas frente a la gripe.

La AAP indica que los niños de 6 meses a 8 años que reciben por primera vez la vacuna antigripal, que solo han recibido una dosis previa antes del 1 de julio de 2026 o cuyo estado vacunal es desconocido, deberían recibir dos dosis separadas al menos 4 semanas. Los niños y adolescentes que solo necesitan una dosis deberían recibirla idealmente antes de finales de octubre.

En España, el Ministerio de Sanidad también recoge situaciones en las que pueden ser necesarias dos dosis, por ejemplo en determinados menores que se vacunan por primera vez, según edad, riesgo y recomendaciones concretas de la campaña.

Aquí el consejo práctico es claro: no hace falta que la familia memorice todas las pautas. Lo razonable es consultar con pediatría o enfermería, que revisarán edad, antecedentes, riesgo y vacunas previas.

En la Tribu CSC cuentas con un equipo de expertos/as en salud materno-infantil, desarrollo infano-juvenil y crianza respetuosa que puede ayudarte a resolver cualquier duda sobre el desarrollo de tu peque.

Podéis acceder a través de la web o descargar gratis la app de Criar con Sentido Común tanto para plataformas Apple como para plataformas Android, lo que os dará acceso una semana gratis para probar todas las ventajas de la membresía a la Tribu, realizar todos los cursos online disponibles y consultar a nuestros/as especialistas.

¿Qué niños tienen más riesgo de complicaciones?

Aunque la recomendación pueda ser amplia, hay niños en los que la vacunación es especialmente importante.

Hablamos de niños con asma u otras enfermedades respiratorias crónicas, cardiopatías, enfermedades neurológicas, trastornos metabólicos, diabetes, enfermedad renal o hepática, inmunodepresión, prematuridad, determinadas enfermedades neuromusculares o cualquier condición que aumente el riesgo de complicaciones por gripe.

La AAP recomienda antivirales para niños con gripe sospechada o confirmada que estén hospitalizados, tengan enfermedad grave o progresiva, o presenten alto riesgo de complicaciones; además, estos tratamientos deben iniciarse lo antes posible en esas situaciones, independientemente de la duración de los síntomas o de si el niño estaba vacunado.

Esto es importante: la vacuna previene, pero si un niño vulnerable enferma de gripe, puede necesitar valoración y tratamiento precoz.

¿Y los bebés menores de 6 meses?

Los bebés menores de 6 meses no pueden recibir la vacuna de la gripe. Por eso dependen especialmente de la protección indirecta.

La AAP recomienda la vacunación frente a la gripe durante el embarazo, porque protege a la madre y también puede ayudar a proteger al bebé en los primeros meses. Además, señala que la vacunación de la madre lactante es segura y brinda protección tanto a la madre como al bebé.

Para un bebé pequeño, la estrategia no es solo “cuidarle cuando enferma”, sino reducir el riesgo de que el virus llegue a casa: vacunación de convivientes cuando esté indicada, higiene de manos, evitar contacto con personas enfermas, ventilar y no llevar al bebé a espacios cerrados con personas con síntomas respiratorios si se puede evitar.

¿Se puede poner junto con otras vacunas?

La AAP señala que las vacunas frente a la gripe pueden administrarse de forma simultánea con otras vacunas vivas o inactivadas, y que vacunar en una sola visita puede proteger frente a varias enfermedades y reducir desplazamientos para las familias.

Esto también es útil para mejorar coberturas: si el niño acude al centro de salud por revisión, por otra vacuna o por una visita programada, puede ser una oportunidad para revisar si le corresponde la vacunación frente a la gripe.

Como siempre, si hay dudas por alergias, enfermedades previas, tratamientos inmunosupresores o antecedentes de reacción, debe consultarse con el profesional sanitario.

Vacuna, antivirales y sentido común: cada cosa tiene su lugar

La vacuna no sustituye a las medidas básicas de prevención. Y las medidas básicas no sustituyen a la vacuna cuando está indicada.

Lavado de manos, ventilación, quedarse en casa cuando hay fiebre o mal estado general, cubrirse al toser, evitar visitas a personas vulnerables si hay síntomas y cuidar el descanso siguen siendo importantes.

Pero la vacunación añade una capa de protección específica frente a la gripe.

Y si el niño enferma, especialmente si tiene factores de riesgo o presenta signos de gravedad, los antivirales pueden tener un papel. La AAP recomienda tratamiento antiviral en niños hospitalizados, con enfermedad grave o progresiva, o con alto riesgo de complicaciones, y lo plantea como opción en otros niños ambulatorios con gripe sospechada o confirmada si puede iniciarse en las primeras 48 horas.

Por tanto, no es “vacuna o tratamiento”. Es prevención cuando toca, valoración clínica cuando enferma y tratamiento cuando está indicado.

Señales por las que conviene consultar

En la mayoría de niños, la gripe se maneja con reposo, líquidos, control de fiebre si hay malestar y vigilancia.

Pero conviene consultar con pediatría o urgencias si hay dificultad respiratoria, respiración muy rápida, hundimiento de costillas, labios azulados, somnolencia marcada, irritabilidad inconsolable, deshidratación, fiebre persistente, empeoramiento tras una aparente mejoría, dolor torácico, convulsiones, rigidez de nuca o si el niño pertenece a un grupo de riesgo.

También conviene consultar antes en bebés pequeños y en niños con enfermedades crónicas.

La prevención es importante, pero la vigilancia clínica también.

No se trata de culpabilizar a las familias

Cuando hablamos de vacunas, es fácil caer en dos extremos: minimizar la gripe como si nunca pasara nada, o asustar tanto que las familias se bloqueen. El punto medio es el más útil.

La gripe infantil suele ser autolimitada, pero puede complicarse. La vacuna antigripal no es perfecta, pero reduce carga de enfermedad y riesgo de complicaciones. Las recomendaciones pueden variar según país, comunidad autónoma, edad y factores de riesgo. Y las dudas deben poder hablarse sin juicio con profesionales sanitarios.

Una familia que duda no necesita un sermón. Necesita información clara, honesta y adaptada a su hijo.

El mensaje final

La nueva recomendación de la AAP para la temporada 2026-2027 mantiene una idea clara: vacuna anual frente a la gripe para todos los niños desde los 6 meses, salvo contraindicación médica.

En España, la vacunación está especialmente recomendada en la población infantil de 6 a 59 meses, en niños con condiciones de riesgo y en otros grupos definidos por las recomendaciones oficiales de cada temporada.

La gripe no siempre es grave, pero tampoco es siempre banal. Y cuando existe una medida segura, estudiada y capaz de reducir enfermedad, consultas, hospitalizaciones y complicaciones, tiene sentido hablar de ella antes de que llegue el pico de la temporada.

No desde el miedo, sino desde la prevención, desde la salud infantil y desde una idea sencilla: proteger a los niños también es anticiparnos a los virus que sabemos que volverán cada invierno.