Beneficios de la lactancia nocturna: Las propiedades de la leche materna cambian por la noche para ayudar al descanso del bebé

La leche materna cambia su composición por la noche para ayudar a la mamá y el bebé a dormir mejor

Tania Losada8 min de lectura
Beneficios de la lactancia nocturna: Las propiedades de la leche materna cambian por la noche para ayudar al descanso del bebé

La naturaleza es sabia y los hallazgos científicos lo corroboran constantemente. Además de favorecer el vínculo entre mamá y bebé, otro de los beneficios de la leche materna es que, por la noche, durante la lactancia nocturna la leche materna desarrolla ciertas propiedades que ayudan al pequeño a dormir mejor.

Lactancia nocturna: La leche materna ayuda a conciliar el sueño

La lactancia materna es el mayor vínculo madre-hijo, contribuye al correcto y saludable desarrollo del bebé, es la mejor protección del bebé frente a numerosos virus y por sí misma constituye la dieta perfecta del niño. Son tantos los beneficios de la lactancia materna que la OMS no dudó hace unos años en recomendarla hasta mínimo los dos años de edad y, a partir de ahí, el tiempo que madre e hijo/a deseen.

Según el experto Carlos González, “de haber una vacuna que incluyese todos los beneficios y la protección de la lactancia, ningún padre dudaría en comprarla”. Pues bien, además de todos sus beneficios más conocidos, debemos de incluir el "poder" que tiene la leche materna por la noche. Esta aumenta ciertas propiedades que hacen conciliar mejor el sueño al bebé. ¡Como si de una "infusión relax" se tratase!

Según numerosos estudios (el primero de ellos fue “The posible role of human milk nucleotides as sleep inducers”, llevado a cabo en 2009 por varios investigadores), la leche materna por la noche aumenta los nucleótidos (componentes del ADN), prolactina, triptófanos y melatonina que actúan como inductores del sueño y, por tanto, ayudan a que los bebés descansen mejor y a que desarrollen unos ritmos saludables de sueño y vigilia.

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Alimentación y sueño del recién nacido

Durante nueve meses, los bebés en el útero viven en un mundo en el que no hay día ni noche, duermen casi todo el tiempo y comen constantemente gracias a la conexión con la sangre materna a través del cordón umbilical. Por eso, al nacer los bebés no distinguen entre el día y la noche, y se pasan las 24 horas durmiendo y comiendo indistintamente. Además, sus estómagos son muy pequeños y, por eso, necesitan comer frecuentemente.

A medida que pasan las semanas, su organismo se va regulando y se van adaptando a los horarios que los padres les vayan marcando. Empiezan a distinguir entre el día y la noche y, alrededor del mes, empiezan a dormir un poco más por la noche que por el día, y sus tomas se espacian un poco.

Aún así, siguen lactando varias veces por la noche (incluso hay bebés que continúan despertándose cada dos horas para comer, aunque sea de noche), lo que resulta agotador para los padres (especialmente para la madre, si está dando el pecho, ya que se tiene que despertar muy a menudo).

A pesar de eso, debemos tener paciencia y no desesperarnos. Esta es una etapa que dura poco en comparación con sus beneficios, ya la leche materna es el mejor alimento para el bebé hasta los seis meses de vida y sus beneficios no se dan solamente durante su infancia, sino también durante toda su vida adulta.Beneficios de las tomas nocturnas de leche materna

  • Como hemos comentado antes, es normal que los recién nacidos no tengan el ritmo del sueño adaptado al día y a la noche. Si tu bebé se despierta por la noche para comer cada dos horas y te sientes agotada, antes de tirar la toalla; procura informarte y conocer bien todos los beneficios que tienen las tomas nocturnas de leche materna:
  • Por la noche la leche materna posee un contenido más elevado de algunos nucleótidos (componentes del ADN) y mayor contenido de prolactina, triptófanos y melatonina, que actúan como inductores del sueño. Todo esto contribuye a que el bebé descanse más y mejor, y desarrolle unos ritmos saludables de sueño y vigilia. También la prolactina nos ayuda a nosotras a dormirnos enseguida y a estar más tranquilas.

  • Las tomas nocturnas suponen hasta un 20% de la ingesta diaria de un bebé de uno a seis meses, por lo que son esenciales para su crecimiento y desarrollo.
  • Varios estudios han demostrado que la leche materna disminuye en un 50% el riesgo de muerte súbita del lactante.
  • Mejoran el vínculo madre e hijo y proporcionan seguridad y aumentan el bienestar emocional al bebé.
  • Estimulan la producción de leche; ya que cuanto más succione el bebé, más leche producirás. Si estás toda la noche sin ponerle al pecho y le das un biberón en su lugar, tu producción descenderá, lo que además puede dar lugar a problemas como obstrucciones, mastitis, etc.

Yo di el pecho durante cuatro años, por eso sé perfectamente que la lactancia nocturna puede ser muy dura (sobre todo para las madres que compaginan la crianza con otras actividades), ya que el nivel de descanso de la mamá se ve drásticamente reducido en los primeros meses de vida del bebé. Pero el esfuerzo no es en vano.


Aunque a veces es fácil sentirse cansada, frustrada y desesperada por tener que levantarnos durante las noches; se trata de una situación especial que durará poco tiempo, y la leche materna es el mejor alimento que le podemos proporcionar al bebé, por lo que merece la pena el sacrificio. Además, la lactancia nocturna es una buena manera de mantenernos constantemente cerca de nuestro pequeño, y así asegurarnos de que está bien durante la noche.

Consejos para que la lactancia nocturna cueste menos esfuerzo

La mayoría de bebés demandan alimentación al menos tres o cuatro veces por la noche. Las tomas nocturnas se reducen considerablemente a partir de los seis meses. Hasta entonces, para que la lactancia nocturna no desestabilice tanto a la madre, es conveniente seguir ciertas recomendaciones para la lactancia nocturna:

  • No cambies al bebé a otra habitación hasta que deje las tomas nocturnas. Tener su cuna al lado de tu cama o practicar colecho, permite que la madre no tenga que levantarse de la cama y pueda darle el pecho incluso recostada de lado. Es normal que los niños pequeños no quieran dormir solos. ¡Se sienten mucho más tranquilos y seguros con sus padres cerca!

  • Si prefieres levantarte, coloca en un lugar tranquilo de tu habitación y con poca luz, una mecedora o hamaca de lactancia.
  • Deja a mano todo lo que necesites para las tomas, como el cojín de lactancia (si lo usas), toallitas o gasas, etc. Así no tendrás que ponerte a buscar nada medio dormida cuando el bebé te reclame.
  • Deja que tu pareja colabore por la noche para no estar tan cansada física y mentalmente. Puede traerte algo si lo necesitas para no tener que levantarte, acunar al peque en brazos tras su toma hasta que concilie el sueño, ayudarle a expulsar los gases si lo necesita, o incluso darle alguna toma con leche materna extraída si ya no puedes más. Aunque esa es una 'solución' a medias, ya que al saltarte una toma de pecho es probable que tengas que levantarte igualmente a extraerte leche, y si no lo haces puede que interfiera en la producción de los días siguientes. Hay muchas otras cosas que el papá o la mamá no gestante de un bebé lactante puede llevar a cabo para ser corresponsable de su crianza.

Para facilitar el sueño del bebé, y ayudarle a ir durmiendo mejor y más horas seguidas gradualmente; también es recomendable seguir los consejos básicos de higiene del sueño: establecer unos hábitos y rutinas fijas (baño, masaje, cena, etc.) y una hora para irse a dormir, hacer solo actividades relajantes en los momentos previos a acostarse (baño, cuento, nana, música relajante...) y mantener la habitación a oscuras o tenuemente iluminada cuando el bebé se despierte por la noche.

A pesar de los beneficios, es normal que tras varios meses sin dormir más de tres o cuatro horas seguidas, estés cansada e incluso comiences a sentir la tentación de dejar las tomas nocturnas y cambiarlas por biberón. Seguro que incluso hay personas en tu entorno que te animan a ello diciéndote que los bebés alimentados con biberón duermen más, pero no es cierto. De hecho, según un estudio de la Universidad de California, los bebés de tres meses con lactancia exclusiva duermen entre 40 y 45 minutos más que los que toman suplementos de leche artificial.

Además, has de saber que la manera correcta de dar el biberón es a demanda, como la teta. ¡Por lo que no arreglarías gran cosa! También, que aún no han inventado el biberón que no interfiera con la lactancia materna, por lo que introducir el biberón en los primeros meses de lactancia puede afectar a la misma. Antes de tirar la toalla, mejor prueba a poner en práctica estos sencillos consejos que facilitarán tu lactancia nocturna.