Un estudio publicado en la International Breastfeeding Journal y realizado en España concluye que la lactancia materna protege a los niños frente a la Covid-19 a largo plazo. Es decir, que los niños criados con…

Un reciente estudio científico evidencia la relación entre lactancia y estrés infantil al concluir que los niños y niñas que han sido amamantados por un largo periodo de tiempo muestran menores niveles de cortisol a los ocho años de edad.
Lactancia y estrés
Que la lactancia materna no tiene sólo efectos sobre el bebé y la madre a corto plazo, sino que va mucho más allá, convirtiéndose en un factor protector para algunas enfermedades como la diabetes tipo 1 o la obesidad, es algo que ya sabíamos.
Pero ahora un reciente estudio Sueco nos dice que los niños y niñas amamantados tienen menores niveles de cortisol (una de las hormonas del estrés) a los ocho años, comparados con los que no han tenido lactancia materna.
El estrés mantenido en edades tempranas influye sobre el desarrollo de infecciones, la microbiota intestinal y tiene efectos importantes en nuestro sistema inmune. Se cree que esto último puede aumentar el desarrollo de enfermedades autoinmunes, la diabetes tipo 1 y al desarrollo de la tolerancia a ciertos antígenos.
El estudio ABIS que relaciona lactancia y estrés infantil
Los bebés nacidos en el sudeste de Suecia entre 1997 y 1999 (alrededor de 21.000) se incluyeron en el registro. A todas las familias se les pidió permiso para hacer un seguimiento, un cuestionario y recoger muestras biológicas (como, sangre, heces, pelo) de los bebés a lo largo del tiempo. De todas, 17.000 accedieron a ello.
Se recogieron datos en los cuestionarios al nacimiento y en varios momentos de la vida del niño o niña hasta los 12-13 años de edad. Entre ellos, se incluían si habían recibido lactancia materna, la duración, introducción de la alimentación complementaria…
El primer año tenían que rellenar un diario apuntando todas las vacunas, enfermedades, infecciones y medicamentos que hubieran utilizado, es decir, un documento en el que se registraba toda su evolución hasta los 12 meses de forma muy completa.
También se registraron factores de vulnerabilidad social que pudieran afectar a los resultados del estudio posterior.
Datos sobre lactancia
Uno de los datos interesantes que se derivó del estudio fue que se pudo hacer una estimación de las tasas de lactancia durante esos años. El 78,3% seguía con lactancia materna exclusiva a los tres meses, en cambio a los seis la cifra bajaba a un 10,1%.
Esto resultó en parte por la introducción de la alimentación complementaria y en parte por la falta de posibilidad de conciliación en el ámbito laboral o problemas de lactancia. Además de, por supuesto, decisión propia de las mujeres. La duración media de la lactancia materna era de unos cuatro meses, y subía a ocho si hablábamos de lactancia mixta.

Algunos de los factores que relacionaron con la disminución de la LME fueron:
- El tabaquismo durante el embarazo.
- También observaron que a menor edad materna, menor tasa de LME (la edad de los padres no les ha parecido relevante, parece que no existen y todo depende de las mujeres).
- En las mujeres con mayor IMC y que eran madres solteras también se detectó una tasa menor de LME.
Estudio sobre el cortisol detectado en cabello
De todos esos y esas peques, se extrajo una muestra de 126 individuos de forma aleatoria para analizar el cortisol en su cabello. Esta hormona es una de las que se eleva de forma mantenida cuando tenemos grandes periodos de estrés, no dormimos bien, etc.
Es la hormona que nos mantiene alerta y que nos ha mantenido vivos desde que vivíamos rodeados de peligros. El ser humano está preparado para vivir periodos de estrés más o menos cortos, pero no para mantener ese nivel de cortisol y adrenalina a lo largo de horas, días, meses o años.
En este estudio se plantearon estudiar el cortisol en el pelo de los niños a los ocho años y saber si estaba relacionado con la lactancia materna y las enfermedades autoinmunes y la diabetes tipo 1.
Resultados interesantes, pero con reservas
Curiosamente se encontró una relación entre la lactancia materna y los niveles de cortisol en cabello a los ocho años, concretamente, cuanto más tiempo había durado la lactancia, menos nivel de cortisol comparado con otros niños que no habían lactado.
Otras variables que hacían bajar el cortisol en los niños y niñas era la edad materna (a mayor edad en el momento del parto, menos cortisol), el parto vaginal normal y no haber fumado en el embarazo. Los padres siguen desaparecidos, apenas se les menciona en el estudio.
También cruzaron los resultados con otras variables como los factores de vulnerabilidad social que podrían estar relacionados con mayor estrés en los pequeños, pero en mi opinión eran insuficientes.

Los datos son interesantes, sabemos que el estrés, sobre todo en esta etapa tan temprana, aumenta la resistencia a la insulina y el sistema inmune y por tanto el riesgo de diabetes tipo 1 se multiplica por tres. Así que contar con un factor que lo disminuya, es una buena baza a nivel de salud pública.
Ahora bien, creo que hay muchos otros factores que pueden influir en el estrés y el cortisol de un niño en la infancia y no sólo la lactancia materna. Algunos se han tenido en cuenta en el estudio, como algún suceso grave en la familia o dificultades económicas… pero otros no.
Por ejemplo: las dinámicas familiares, lo que pasa en el día a día, el nivel corresponsabilidad en el hogar, la percepción del ambiente por parte del niño, si sufren bullying, si se sienten mal, cómo está su autoestima, cómo se relacionan con el mundo y con ellos mismos… En definitiva, creo que se pierden muchas variables psicosociales que también pueden influir en los resultados.
Y para confirmar si realmente la lactancia materna está relacionada con esa disminución del estrés, necesitaríamos una muestra mucho más grande, ya que en este caso solo 126 niños y niñas elegidos de forma aleatoria aportaron muestras de cabello.
¿Y si no he dado lactancia materna?
Pues como ves, no creo que sea el único factor determinante en el cortisol, aunque la leche materna tiene tantas propiedades que no me extrañaría que sus efectos en el nivel de estrés fueran acertados.
Esto no quiere decir que tu bebé vaya a tener ningún problema, ni que seas mejor o peor madre. No es el objetivo de este post en absoluto. Tus decisiones, tu camino, habrá sido el mejor que podíais tomar en vuestras circunstancias personales y no nos corresponde a nadie juzgarlo.

Simplemente, como sanitarios, debemos acercar a la población la información sobre lactancia materna, ya que es una cuestión de salud pública: a mayor tasa de lactancia materna, menos problemas de salud en la población, menos gasto y menos colapso del sistema sanitario.
Exponer las características y posibles efectos de la lactancia materna, no es un ataque hacia las familias que alimentan a sus bebés con leche de fórmula… Es una forma de informar. Por que sin información no decidimos, deciden por nosotras. Si deseas asesoramiento o apoyo profesional, en la Tribu CSC puedes consultar online a nuestro equipo de profesionales durante todo un mes gratis.
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1 responses on "Un mayor tiempo de lactancia podría reducir el estrés en los niños hasta los 8 años de edad"
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Quizás también sería interesante mirar los niveles de cortisol de las criaturas que pasan muchas horas en guarderías, por ejemplo. Y a lo mejor como sociedad nos podríamos plantear unos permisos más largos para mamás y papás, ni que sea para garantizar que los derechos de la infancia se respeten…