Educación Sexual

La <strong>educación sexual infantil</strong> es un aspecto imprescindible en la formación integral de los niños y las niñas. En nuestra cultura existen muchos <strong>mitos y tabúes</strong> en torno a la sexualidad, dificultando su comunicación y comprensión. En ocasiones, la sexualidad es percibida incluso como un acto vergonzoso, con una connotación negativa, algo que hay que evitar y de lo que no se puede hablar. Todo ello afecta al desarrollo sexo-afectivo de los niños y niñas, ya que <strong>la forma en la que viven y comprenden la sexualidad influirá directamente en sus relaciones afectivas futuras y en su propia autopercepción</strong>. Por otro lado, hoy en día no es extraño que los niños y niñas <strong>accedan fácilmente e incluso sin intención a través de las nuevas tecnologías</strong>, a algún programa, aplicación, o anuncio en los que aparezca alguna imagen con contenido sexual o que haga referencia a actos concretos que pueden no tener capacidad para interpretar o comprender correctamente. Según los estudios, las edades de inicio en relaciones sexuales se van acortando, así como el aumento de embarazos no deseados y Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) entre los jóvenes. Estas circunstancias se producen en muchos casos al <strong>asumir de conductas de riesgo por desconocimiento, falta de información</strong> <strong>o de los medios preventivos</strong>. En muchas ocasiones, <strong>ante la falta de información, los jóvenes buscan respuestas en lugares poco recomendables</strong>, siendo una de las fuentes más consultadas la pornografía, que les ofrece una visión sesgada y poco realista de las relaciones sexuales, que no les permite desenvolverse en el mundo sexo-afectivo de manera saludable y satisfactoria. Por todo ello, y por el contexto en el que vivimos, es muy importante transmitir a nuestros/as hijos/as una <strong>atmósfera positiva hacia la sexualidad</strong>, para favorecer<strong> convertirnos nosotros en su referente, en lugar de fuentes poco idóneas</strong>. De esta manera, crearemos <strong>un espacio en familia el que poder explicar, compartir y resolver dudas</strong>, disminuyendo así las probabilidades de que nuestros/as hijos/as asuman <strong>conductas de riesgo</strong> en un futuro ya que sus fuentes pueden no ser del todo veraces o provenir de <strong>contenidos y páginas poco recomendables</strong>, de mitos y de lo que terminan escuchado a otras personas, teniendo así una perspectiva poco adecuada e inexacta de la sexualidad. Por tanto, la educación sexual infantil (entendida como información veraz adaptada al nivel madurativo de cada niño/a) es <strong>una necesidad a nivel preventivo</strong> en la sociedad actual, pero además también contribuye al <strong>desarrollo social, emocional y corporal</strong> de los niños y niñas. Una educación sexual integral <strong>protege a los niños y a las niñas</strong>, y ayuda a construir una sociedad más segura, respetuosa e inclusiva.